12.7.11

To see you when I wake up is a gift I didn't think could be real. To know that you feel the same as I do is a three-fold, utopian dream.
You do something to me that I can't explain. So would I be out of line if I said, I miss you? .

8.6.11

felicidad

Y tendre miles de sueños acerca de lo mucho que me preocupo por ti, a traves de esos sueños descuidados, miro hacia el futuro. Y nunca quiero ver esas lagrimas otra vez no, no. Cuando te vas a dar cuenta de que me quitas la respiración?
Guarda lo que tienes, mantenlo seguro, nunca pares. No hay nada mas, es nada menos. Es todo lo que tenemos, es felicidad. Oh, siempre has sido tu, siempre has sido tu.
Y se lo que tengo que hacer para lograrlo, repartiendo mis sentimientos en esos miedos son suficientes ruidosos.

Si, y no importa, he pagado mis deudas, y sabes que hay una cosa que nos mantiene juntos, nos mantendra juntos ahora, ahora, ahora.
... Y quizá la vida se trate de eso, de un conjunto de para siempre y nunca mas, quizá se trate de encontrar a la persona y creer que es para siempre hasta que llega el nunca mas cual complicado.
me opongo a los para siempre, me opongo a las segundas oportunidades, me opongo al hasta mañana porque no creo en el mañana ...

7.4.11

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo, porque en el fondo es todo, como un perro que pasa, una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía. Todo eso es tan poco, yo lo quiero de vos porque te quiero. Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

2.3.11

Esta noche, buscando tu boca en otra boca, casi creyéndolo, porque así de ciego es este río que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados, qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor sabiendo que el placer es ese esclavo innoble que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.
Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto otra vez empezar a quererte, otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable hubiera sucedido. Y no tener que acordarme de este olvido que sube para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos y no dejarme más que una ventana sin estrellas.
No sé, ya ves, ni como sos. Tengo las fotos de tus discos, gente que te conoce y te escribe. Paredes de palabras con glicinas y vos detrás, inalcanzable siempre. (Y esto que digo Susana, es también la Argentina donde todo puede esconder la estafa si no sabemos ser como el farol del barrio, o como aquí sus tangos, vigías de la noche y la esperanza).
                                     Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora.

Tala.

Puede ser que sin voz diga tu nombre cierto, puede ocurrir que alcance sin manos tu cintura.

Nocturno

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco, no sé si me querían y si esperaban verme
.

!

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua. 

Hysteria

Esta reteniendome, transformandome.
Y obligandome a esforzarme,
a ser eternamente frío adentro
y soñando que estoy vivo..
Realmente no se si me importa lo que es normal.
Sentimental

Ojos negros

Tengo el cableado suelto dentro de mi cabeza
Tengo libros que nunca he leído
Tengo secretos en mi cobertizo del jardín
Tengo una cicatriz donde todos mis impulsos sangraron
Tengo gente debajo de mi cama
Tengo un lugar donde todos mis sueños están muertos
Nada conmigo hacia tus ojos negros.
                                                                                  libertad.

Entender.

Ese éxtasis que suscitaba, decía Juan, es fascinante para los ojos de cualquier persona, tan natural y tan profundo. Es como el cielo, claro, habitual, y cotidiano, pero siempre mostrándose tan peculiarmente que llega a deslumbrar de la forma mas curiosa, o sencillamente, menos esperada.
Tocar su delicado cuerpo, con la fría palma de la mano, es como abrazar la brisa de la mañana mas cruda, y a la misma vez la mas cálida. Y ni siquiera me podría acercar a lo que se siente el abrazar su serena figura, tan ardiente, tan pacifica, y tan hipnótica figura. Repetía.
Acaricia el suave pelaje de aquél conejo blanco, decía señalando. Siéntelo como si sintieras el paraíso dentro de tu cuerpo, disfrútalo y solo una vez que lo hayas hecho dime lo que sientes, y te diré que ni siquiera se acerca a lo que yo siento cuando la toco.
Toda su devoción tenía un nombre, un nombre y un apellido, pero por extraño que parezca, nunca la nombro, y nunca pude comprobar si era tan increíble como el decía, o simplemente estaba encantado.

Tiempo

Aprendí que no puedo elegir como me siento pero puedo poner todo de mi por cambiarlo o aumentarlo, disfrutando mas del viaje sin pensar tanto en llegar, mas en dar que en conseguir, mas en llegar a tu interior que en esforzarme porque entiendas mi verdad. Porque el corazón nos habla desde la inocencia y sin palabras sería mas fácil dejar los otros caminos para las personas que se ocupan de lo "importante".

Ser

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Friedrich Nietzsche

Inmortal

Estoy tan cansada de estar aquí, acechada por todos mis miedos de la niñez, y si tienes que marcharte, desearía que sólo te fueras. Porque tu presencia aún permanece aquí, y no me quiere dejar sola.
Estas heridas no parecen sanar, éste dolor es tan real, hay demasiadas cosas que el tiempo no puede borrar.
Cuando llorabas, yo secaba todas tus lágrimas; cuando gritabas, yo peleaba contra todos tus miedos; y he sostenido tu mano durante todos estos años, pero igual aún tienes todo de mí.
Solías cautivarme con tu luz resonante, pero ahora estoy atada a la vida que dejaste. Tu cara aparece en aquellos que fueron mis sueños mas placenteros. Tu voz ha perseguido a toda la cordura que hay en mí.
He intentado tanto decirme a mi misma que te has ido, pero creo que aún sigues estando conmigo. He estado sola todo éste tiempo.

Ablepsia

Él no se mostraba tal cual era, no se encontraba en sí mismo. Se perdía, perdía su expresión, su libertad, su eje, todo gracias a su opaco recinto, a su cruel entidad.
Ella lo conocía, o eso creía. Buscaba. Enloquecía. Rodeada de exasperación, de impaciencia. El seguía sin revelarse. Dolía.
Perdido en el turbio corredor de la existencia, enfundado en dudas, en mendacidad, en grotescas falsedades, él sollozaba. Sólo, un mero punto del millar, un baladí del hervidero, pero no lo entendía. No se avenía de ella, de su presencia, de su pacífico y agradable séquito. Era integro su amor, y su clara afición, pero él era un triste ciego de su propia realidad.
De que te vale ser más fuerte, si no sabes ser mejor.

Comienzo

Lo que nos salva a todos es una vida tácita, que poco tiene que ver con lo cotidiano o lo astronómico, una influencia espesa que lucha contra la fácil dispersión en cualquier rebeldía más o menos gregarios, una catarata de tortugas que no termina nunca de hacer pie, porque desciende con un movimiento retardado que apenas guarda relación con nuestras identidades de fondo blanco e impresión dígito-pulgar derecho, la vida como algo ajeno pero que lo mismo hay que cuidar, el niño que le dejan a uno mientras la madre va a hacer una diligencia, la maceta con la begonia que regaremos dos veces por semana.